En la Inglaterra de los años 20, dos jóvenes atletas se preparan para competir en los Juegos Olímpicos de París de 1924, cada uno impulsado por su propio sueño y contexto cultural. Por un lado, está Harold Abrahams, un judío británico decidido a demostrar su valía en un mundo que a menudo lo discrimina. Su enfoque implacable y su deseo de triunfo chocan con las expectativas de la sociedad de la época, llevándolo a enfrentarse no solo a sus competidores, sino también a sus demonios internos.