En un futuro distópico donde las prisiones se han convertido en territorios de combate, un exmiembro de las fuerzas especiales, John Robbins, es condenado a una prisión de máxima seguridad en una isla remota. Este lugar, en vez de ser un centro de rehabilitación, es un verdadero infierno donde los reclusos llevan una vida de brutalidad y desesperación. Cada día es una lucha por la supervivencia, ya que los prisioneros se organizan en facciones para obtener poder y control sobre el resto, mientras que los guardias hacen la vista gorda a todo lo que sucede.