En un elegante y monótono apartamento en Bruselas, la vida de una madre viuda y ama de casa transcurre rutinariamente entre el cuidado de su hogar y el mantenimiento de su hijo. Jeanne, una mujer en sus 40 años, sigue un estricto horario diario que incluye la preparación de comidas, la limpieza meticulosa y la atención a las necesidades de su hijo, que parece un poco distante y desinteresado. Su vida está marcada por la repetición monótona de tareas, desde comprar en la feria hasta hacer la colada, todo mientras un oscuro secreto se insinúa detrás de esa fachada tranquila.