En un elegante y monótono apartamento en Bruselas, la vida de una madre viuda y ama de casa transcurre rutinariamente entre el cuidado de su hogar y el mantenimiento de su hijo. Jeanne, una mujer en sus 40 años, sigue un estricto horario diario que incluye la preparación de comidas, la limpieza meticulosa y la atención a las necesidades de su hijo, que parece un poco distante y desinteresado. Su vida está marcada por la repetición monótona de tareas, desde comprar en la feria hasta hacer la colada, todo mientras un oscuro secreto se insinúa detrás de esa fachada tranquila.
Con el paso de los días, la cámara se convierte en la testigo silenciosa de la vida de Jeanne, revelando poco a poco su creciente frustración y la presión que siente por mantener su hogar perfecto y atender a su hijo. Sin embargo, la rutina se sale de control cuando ella comienza a experimentar momentos de agobio, y su vida aparentemente perfecta empieza a desmoronarse. La tensión escala, y Jeanne se ve envuelta en situaciones que desdibujan los límites entre lo cotidiano y lo perturbador. La película examina las cargas emocionales y sociales que enfrenta una mujer atrapada en los mandatos de la feminidad, mientras la historia lleva al espectador en un viaje inquietante hacia un clímax inesperado. En esta obra maestra del cine de autor, el tiempo se detiene y la angustia de Jeanne se convierte en un elegante reflejo de la soledad y el sacrificio.