En esta emocionante secuela, el famoso taxista Daniel y su compañero de aventuras, el comisario Éric, se ven envueltos en un nuevo caso que desata la locura por las calles de París. Todo comienza cuando el embajador de Japón llega a la ciudad, y por supuesto, la seguridad está en alerta máxima. Pero no contaban con la astucia del temido grupo de yakuza, que planea secuestrar al hijo del diplomático para sacar ventaja en un negocio turbio.