En un intento por reconectar con su familia antes de que sea demasiado tarde, un arquitecto desempleado y recientemente diagnosticado con una enfermedad terminal decide que es hora de hacer un cambio radical en su vida. A medida que se enfrenta a su propia mortalidad, toma la decisión de construir una casa en su terreno familiar, el cual había estado descuidado durante años. Este proyecto se convierte en más que solo una construcción; es una oportunidad para redescubrirse a sí mismo y reparar las frágiles relaciones con su exesposa y sus dos hijos adolescentes.