En un pequeño pueblo lleno de peculiaridades y personajes excéntricos, la vida avanza con un ritmo tranquilo, hasta que un escurridizo ladrón comienza a sembrar el caos. La gente del lugar vive aterrorizada, y la única esperanza de recuperación recae en la incompetente fuerza policial. Los oficiales, en su mayoría torpes y despistados, intentan cumplir con su deber, pero la mayoría de sus esfuerzos terminan en situaciones hilarantes y desastrosas que solo hacen que el ladrón se ría a carcajadas.