En un mundo donde la realidad y la locura se entrelazan, seguimos a un joven llamado Ross, un adicto a la metanfetamina que se encuentra atrapado en una vorágine de excesos y personajes extravagantes. La historia se desarrolla en un período de tres días, durante los cuales Ross, interpretado por un carismático y un tanto desquiciado Jason Schwartzman, se sumerge cada vez más en la locura de la vida de los que lo rodean.