En un futuro no muy lejano, la humanidad ha establecido colonias en otros planetas, y una de ellas es una estación minera en Júpiter. La vida en esta inhóspita instalación es dura, pero el detective de la policía espacial, marshal O'Neal, es enviado desde la Tierra para restaurar el orden. Al llegar, se da cuenta de que los trabajadores están siendo víctimas de una serie de muertes misteriosas, aparentemente relacionadas con un narcótico que se ha infiltrado en la colonia.