En un futuro no muy lejano, la humanidad ha establecido colonias en otros planetas, y una de ellas es una estación minera en Júpiter. La vida en esta inhóspita instalación es dura, pero el detective de la policía espacial, marshal O'Neal, es enviado desde la Tierra para restaurar el orden. Al llegar, se da cuenta de que los trabajadores están siendo víctimas de una serie de muertes misteriosas, aparentemente relacionadas con un narcótico que se ha infiltrado en la colonia.
A medida que O'Neal investiga, descubre que el consumo de esta droga está desatando un caos entre los mineros, quienes, afectados por la adicción, se vuelven violentos y peligrosos. La situación se complica, ya que los altos mandos de la estación están más interesados en proteger sus intereses económicos que en la seguridad de los trabajadores. O'Neal, enfrentando la creciente tensión entre los mineros y la corporación, se convierte en un blanco y se ve obligado a luchar no solo por su vida, sino también por la justicia en un lugar donde esta parece no tener valor.
Con el tiempo en su contra, y enfrentándose a una crítica situación en la que la corrupción y la avaricia dominan, O'Neal debe decidir hasta dónde está dispuesto a llegar para proteger a los que no pueden defenderse. En medio de la soledad del espacio y la oscuridad de la ambición humana, su misión se convierte en una intensa lucha por la redención y la verdad.