En una temporada navideña donde la alegría parece brillar por su ausencia, un tipo bastante poco convencional tiene un plan poco ortodoxo. Willie, un alcohólico que ha pasado más tiempo en la botella que en la buena conducta, se disfraza de Santa Claus cada año en un centro comercial. La idea es simple: hacerse pasar por el querido personaje para robar en la tienda mientras todos están distraídos. Sin embargo, este año las cosas no salen como él esperaba.