En una temporada navideña donde la alegría parece brillar por su ausencia, un tipo bastante poco convencional tiene un plan poco ortodoxo. Willie, un alcohólico que ha pasado más tiempo en la botella que en la buena conducta, se disfraza de Santa Claus cada año en un centro comercial. La idea es simple: hacerse pasar por el querido personaje para robar en la tienda mientras todos están distraídos. Sin embargo, este año las cosas no salen como él esperaba.
Con un compañero diminuto y cínico, Marcus, que comparte el mismo interés poco festivo, el dúo se embarca en una serie de engaños y travesuras cada vez más absurdas. Pero cuando un niño genuinamente encantador, que cree en la magia de la Navidad, cruza su camino, Willie's dura fachada comienza a agrietarse. Entre tragos de licor y el caos generado por sus planes de robo, Willie se enfrenta a su propia soledad y una vida que ha estado destruida por sus elecciones.
A medida que se acerca la Navidad, la historia se convierte en un torbellino de risas, reflexiones y momentos entrañables, obligando a Willie a reconsiderar su estilo de vida hedonista. Entre las risas y la locura, surge una inesperada lección sobre la redención y el verdadero significado de la festividad. Este excéntrico viaje hacia el espíritu navideño nos recuerda que incluso los más perdidos pueden encontrar un rayo de esperanza entre el caos.