Sara es una adolescente con una imaginación desbordante y una vida familiar algo complicada. Un día, abrumada por la presión de cuidar a su bebé hermano, lanza una maldición al rey de los goblins para que se lo lleve. Para su sorpresa, el rey Jareth, un atractivo pero enigmático ser interpretado por David Bowie, acepta el desafío y rapta al niño. En un giro de eventos que desafía la realidad, Sara acaba en un mundo mágico lleno de criaturas fantásticas y desafíos desconcertantes, donde el tiempo y la lógica son tan flexibles como las reglas del juego.