Sara es una adolescente con una imaginación desbordante y una vida familiar algo complicada. Un día, abrumada por la presión de cuidar a su bebé hermano, lanza una maldición al rey de los goblins para que se lo lleve. Para su sorpresa, el rey Jareth, un atractivo pero enigmático ser interpretado por David Bowie, acepta el desafío y rapta al niño. En un giro de eventos que desafía la realidad, Sara acaba en un mundo mágico lleno de criaturas fantásticas y desafíos desconcertantes, donde el tiempo y la lógica son tan flexibles como las reglas del juego.
Para rescatar a su hermano y regresar a casa, Sara debe atravesar un laberinto gigante con una serie de retos absurdos. Con la ayuda de algunos aliados inesperados, como el valiente Hoggle, la tímida Ludo y el ingenioso Sir Didymus, Sara aprende sobre la amistad, la valentía y el poder de su propia voluntad. Pero Jareth está siempre un paso adelante, manipulando las situaciones y tratando de seducirla a su mundo intrigante.
A medida que Sara avanza en su viaje, empieza a desafiar las expectativas y aprende a superar sus miedos. La película es una mezcla de fantasía, música y un toque de oscuridad, un verdadero viaje de autodescubrimiento que nos recuerda que la vida, aunque enredada, siempre resulta ser un laberinto lleno de sorpresas. Con un gran sentido de la imaginación y un estilo visual característico, esta aventura se queda en la mente mucho después de que los créditos hayan terminado.