En una Inglaterra en tiempos de crisis, el duque de York, Alberto, sufre de una tartamudez que le ha acompañado desde la niñez, lo que le dificulta comunicarse en sus deberes oficiales. Con la llegada de la Segunda Guerra Mundial y la presión de tener que convertirse en rey, su problema de elocución se torna aún más grave. Su ferviente esposa, Isabel, desesperada por ayudarlo, busca la ayuda de un terapeuta poco convencional: Lionel Logue, un australiano con métodos poco ortodoxos.