En una ciudad llena de sueños rotos y realidades duras, seguimos a Henry Chinaski, un escritor frustrado que navega la vida con un espíritu rebelde y un cinismo a flor de piel. Con el deseo constante de evadir las normas de la sociedad, Henry se enfrenta a trabajos temporales que le permiten sobrevivir, pero nunca encajar. Desde el trabajo en una fábrica hasta ser repartidor de correo, cada empleo es solo un peldaño más en su búsqueda interminable de inspiración y significado en un mundo que parece no recompensarlo.