En un entorno sombrío y gótico de Nueva York, una brillante estudiante de filosofía, llamada Kathleen, se convierte en una vampira tras ser mordida por un extraño ser en una oscura noche. A medida que lucha por comprender su nueva realidad, se enfrenta a un viaje interno que la sumerge en una espiral de autodescubrimiento y desesperación. Con su sed de sangre, también aparecen preguntas sobre la existencia y el significado de la vida.
A medida que Kathleen se adentra más en su nueva condición, comienza a adoptar los rasgos de sus víctimas, lo que la lleva a cuestionar la moralidad de sus actos. Reflexionando sobre la naturaleza del bien y el mal, su transformación se convierte en una metáfora poderosa sobre la adicción y la búsqueda de redención. Cada encuentro con sus presas la lleva a memorias de su propia humanidad, pero el deseo carnal de consumirla la obliga a renegociar su conexión con el mundo que la rodea.
A través de su lucha, Kathleen establece una conexión con otros seres que comparten su maldición, formándose así una comunidad marcada por la soledad y la lucha interna. A medida que su sed se intensifica, se enfrenta a un dilema existencial: sucumbir a su naturaleza vampírica o encontrar una manera de reconciliarse con su humanidad. Esta historia oscura y filosófica teje una narrativa poderosa sobre la lucha entre la vida y la muerte, la adicción y la salvación, dejando al espectador reflexionando mucho después de los créditos finales.