En las oscuras calles de Nueva York, un teniente de policía, atrapado en un torbellino de autodestrucción, se enfrenta a sus demonios internos mientras intenta lidiar con su vida personal y profesional. La trama sigue a este oficial, cuya moral está completamente corroída por su adicción a las drogas, el juego y la corrupción. Su vida es un caos, marcada por decisiones desastrosas y un comportamiento cada vez más errático.
Mientras investiga un brutal caso de violación a una joven monja, sus acciones se vuelven cada vez más cuestionables, moviéndose entre la impunidad y la culpa. Su obsesión con la búsqueda de justicia se entrelaza con un descenso vertiginoso en un mundo de vicios, donde el juego le debe dinero y sus hábitos de consumo lo llevan a límites peligrosos. A medida que la presión aumenta para resolver el caso, este teniente se convierte en un reflejo distorsionado de la ley que supuestamente defiende.
En medio de la desesperación, un rayo de esperanza se manifiesta cuando se cruza con la víctima del crimen que investiga. Su vulnerabilidad y fortaleza lo confrontan con su propia humanidad, obligándolo a reconsiderar sus elecciones. Con el tiempo en contra y el abismo acechando, deberá decidir si busca la redención o se sumerge aún más en el abismo del que intenta escapar. En este viaje tumultuoso, el espectador se sumerge en un retrato visceral de la lucha entre el bien y el mal.