En el vibrante Londres de los años sesenta, un fotógrafo de moda llamado Thomas se sumerge en la vida despreocupada de los yuppies londinenses, capturando imágenes de la alta sociedad con su cámara. Un día, mientras pasea por un parque, se topa con una pareja que aparentemente está teniendo un momento íntimo. Intrigado, decide sacar algunas fotos, pero lo que comienza como un mero capricho se transforma rápidamente en algo más inquietante.
Al desarrollar las imágenes, Thomas se da cuenta de que ha captado algo inesperado: una escena que parece revelar un oscuro secreto que involucra un posible crimen. Con la mente agitada y la curiosidad despierta, comienza a obsesionarse con los detalles de la foto. A medida que se adentra en su investigación, la línea entre la realidad y la percepción se desdibuja, llevándolo a cuestionar su lugar en un mundo cada vez más extraño y surrealista.
La tensión va en aumento mientras Thomas se enfrenta a las consecuencias de su descubrimiento y a las reacciones de quienes lo rodean. Con un estilo visual cautivador y una atmósfera de misterio, esta película plantea preguntas sobre la observación, la realidad y la interpretación, atrapando al espectador en un juego de espejos donde nada es lo que parece. Es un viaje hipnótico y psicológico que culmina en un final abierto, dejando a la audiencia con más preguntas que respuestas.