En una oscura y escalofriante morgue, un enigmático patólogo, interpretado por John Carpenter, se convierte en el hilo conductor de tres historias de terror que exploran la muerte, el más allá y los miedos más profundos de la humanidad. La película arranca con un joven atleta que, tras un accidente trágico, despierta en un mundo donde los muertos parecen cobrar vida.
A medida que avanza la trama, nos encontramos con una mujer cuyo intento de seducción da un giro siniestro cuando se da cuenta de que su amante no es lo que parece. Con secretos oscuros y giros inesperados, esta historia te mantiene al borde del asiento, preguntándote cuándo se desatará el verdadero horror.
Finalmente, la última historia sigue a un criminal que, tras un brutal ataque, se convierte en el objetivo de una venganza sobrenatural. A medida que los cuerpos se apilan y los secretos se revelan, el patólogo va desentrañando las conexiones entre cada uno de estos casos, todo mientras nos ofrece divertidos comentarios sobre la muerte.
Con un estilo que combina la comedia negra y el terror psicológico, la película juega con la noción de que la vida y la muerte son más interdependientes de lo que parece. En un giro final, todas las historias se entrelazan, llevando al espectador a un clímax inesperado que resuena mucho después de que los créditos comiencen a rodar. Un viaje oscuro y divertido que explora hasta dónde llegaríamos para ocultar nuestros secretos.