Todo comienza con dos amigos, Anthony y Dignan, que han decidido salir de la vida monótona que llevan y embarcarse en una aventura criminal. Con una mezcla de ambición desmedida y un toque de torpeza, Dignan, con su carácter extravagante, ha planeado robos a gran escala para convertirse en un criminal de renombre, aunque su experiencia en el crimen es casi inexistente. Pronto, reclutan a un compañero más, Bob, quien, tras haber sido liberado de un rehén involuntario, representa el desencanto necesario en este cómico trío.
A medida que se desarrollan sus planes, los chicos se ven envueltos en situaciones absurdas y a veces peligrosas, todo mientras intentan mantener una fachada de coolness. Sin embargo, el verdadero núcleo de la historia va más allá de la comedia; se centra en la amistad, la búsqueda de identidad y el entendimiento de lo que significa el éxito. La relación entre los personajes se convierte en el alma de la película, con sus peculiaridades y desesperaciones que los unen aún más.
Entre robos, escapadas y un inesperado romance, la película ofrece un vistazo a la locura del sueño americano, mostrando que, aunque sus aspiraciones puedan ser ridículas, hay algo entrañable en estos chicos perdidos buscando su lugar en el mundo. Con un estilo único y visualmente encantador, se convierte en un ejercicio de nostalgia por la juventud y la búsqueda de algo más grande que uno mismo. Al final, lo que realmente importa no son los planos de éxito, sino las conexiones auténticas que hacemos a lo largo del camino.