En esta peculiar joya del cine independiente, seguimos a Billy Brown, un hombre que sale de prisión y regresa a su hogar en Buffalo, Nueva York. Sin embargo, su regreso no es el más dulce. Cargado de recuerdos oscuros y la presión de las expectativas familiares, Billy se siente atrapado en una vida que no eligió. Para engañar a sus padres, quienes creen que está casado y ha tenido éxito en la vida, decide raptar a una inocente joven llamada Layla, a quien conoce en un salón de baile. Layla, una chica despreocupada y soñadora, se convierte en su inesperada cómplice mientras él intenta mantener la farsa.
A lo largo de su viaje, los dos personajes chocan entre la tristeza y la esperanza, revelando sus pasados y traumas. Layla, a pesar de estar atrapada en una situación absurda, logra vislumbrar la vulnerabilidad oculta de Billy y, poco a poco, comienzan a formar un lazo extraño pero genuino. Con una estética nostálgica y un enfoque único en la soledad y la búsqueda de conexión, la historia se convierte en una mezcla agridulce de humor y melancolía.
Con actuaciones memorables y una dirección estilística que desafía los clichés, Billy y Layla se encuentran en un viaje que desentierra secretos familiares, ansiedades y el deseo de ser amado. Al final, lo que comenzó como un plan desesperado se transforma en una búsqueda de redención y aceptación en un mundo que a menudo se siente abrumador.