En una tranquila localidad costera, la vida de sus habitantes se ve sacudida cuando un grupo de asaltantes se apodera de un supermercado local. La tensión aumenta cuando un enorme tiburón blanco irrumpe en la playa, atraído por el caos y la sangre derramada. Los clientes en el supermercado, incluyendo a un padre que busca a su hija desaparecida, se ven atrapados en un acorralamiento mortal, teniendo que encontrar la manera de sobrevivir tanto al ataque de los delincuentes como a la amenaza inminente del escualo hambriento.
Mientras los protagonistas intentan mantener la calma y encontrar una salida, cada uno se ve obligado a enfrentar no solo el peligro exterior, sino también sus propios demonios internos. Vemos cómo la desesperación y el instinto de supervivencia salen a relucir, desatando la valentía escondida en algunos y revelando la traición en otros. A medida que las tensiones aumentan tanto en la superficie como bajo el agua, se forjan alianzas inesperadas y surgen decisiones que podrían cambiar el rumbo de sus vidas para siempre.
Con intriga, acción y momentos de suspense, la película no solo se adentra en el horror físico de ser cazado por un tiburón, sino también en las luchas personales y las relaciones que se ponen a prueba en situaciones extremas. Con giros inesperados y un final explosivo, la historia mantendrá a los espectadores al borde de sus asientos, recordándoles que el verdadero peligro a veces se esconde más cerca de lo que parece.