En esta intrigante obra del cine francés, un hombre maduro, que podría pasar por un aristócrata, se ve envuelto en una relación apasionante y tormentosa con una joven cuyo carácter rebosante de misterio lo mantiene al borde de la locura. La historia comienza con la escena de su viaje en tren, donde un grupo de pasajeros se convierte en el público de su relato, mientras él desvela los altibajos de su obsesión amorosa.
La joven, un enigma envuelto en seducción, se convierte rápidamente en el objeto de deseo del protagonista. A medida que avanza la trama, se revela una compleja danza de manipulación emocional, celos y poder. La relación entre ambos se torna en un tira y afloja constante, donde la atracción se mezcla con la frustración y el deseo no correspondido. A través de hábiles giros narrativos, el público es llevado por un torbellino de sentimientos y experiencias disonantes, ya que cada uno de los protagonistas se confronta con sus propios demonios.
La dualidad de sus personalidades hace que, a pesar de la atracción, surjan tensiones insalvables. Su enfrentamiento es un juego psicológico que atrapa al espectador, impulsándolo a cuestionar la naturaleza del amor y la obsesión. Con cada escena, se revela que el amor verdadero puede ser tan fascinante como devastador, desdibujando la línea entre la pasión y el dolor. Esta obra maestra del cine de autor deja a todos reflexionando sobre las complejidades de las relaciones humanas.