En un Japón feudal desgarrado por la ambición y el caos, un anciano gobernante se enfrenta a las consecuencias de sus decisiones erróneas. Tras una vida de conquistas y tiranía, decide dividir su reino entre sus tres hijos, esperando que esta generosidad asegure la paz y la lealtad. Sin embargo, lo que parece ser un gesto de amor paternal se convierte rápidamente en un campo de batalla lleno de intrigas, traiciones y sed de poder.