En un mundo donde la lógica y el sentido común parecen haber tomado vacaciones, un grupo de personajes excéntricos navega a través de una serie de situaciones absurdas y surrealistas que desafían cualquier noción de narrativa tradicional. La historia se desarrolla en el contexto de una sociedad que colapsa lentamente bajo el peso de sus propias normas y convenciones. Desde un inusual encuentro en un baño público hasta una cena donde los comensales comparten más que palabras, cada escena se siente como un pequeño universo lleno de peculiaridades.
La trama central gira en torno a un misterioso fantasma que representa la libertad, apareciendo como un símbolo de la anarquía que acecha a la sociedad. A medida que los personajes se entrelazan en sus viajes personales, nos vemos inmersos en una crítica a la hipocresía de las costumbres y la monotonía de la vida cotidiana. Entre ellos hay un alto oficial del gobierno, una mujer que busca romper las cadenas de su matrimonio, y un grupo de jóvenes con ideas revolucionarias que añoran un cambio radical.
Con un tono provocador y un estilo visual que recuerda a un sueño febril, la película invita a la audiencia a cuestionar lo que realmente significa ser libre en un mundo que a menudo priva a sus habitantes de su autonomía. En última instancia, se convierte en un viaje hacia la autoexploración y la liberación de las restricciones impuestas por la sociedad, todo ello envuelto en un abrigo de humor negro y reflexiones filosóficas.