En un pequeño pueblo pintoresco, un grupo de excéntricos residentes se ve envuelto en una serie de situaciones cómicas y sobrenaturales cuando un misterioso hechicero llega a la localidad. En un intento por llamar la atención, lanza un hechizo que provoca extrañas transformaciones en los habitantes, convirtiéndolos en versiones caricaturescas de sí mismos. La diligente maestra de la escuela, que siempre ha mantenido todo bajo control, se convierte en una torpe figura, mientras que el arrogante alcalde, que solía ser temido, ahora es un payaso en toda regla.
Con la comunidad patas arriba, los personajes deben unirse para deshacer el hechizo y recuperar sus vidas normales. A medida que luchan con sus nuevos alter egos, surgen conflictos hilarantes. La búsqueda de una solución los lleva a una serie de enredos, donde intentan descifrar las pistas que el hechicero dejó atrás, todas más ridículas que la anterior.
Mientras tanto, el hechicero, que se alimenta de las risas y el caos que genera, observa desde las sombras con una mezcla de astucia y diversión. La trama se enreda aún más cuando un romance inesperado florece entre dos de los afectados, que en sus nuevas identidades descubren la verdadera esencia del amor.
Con un toque de fantasía y un sentido del humor que desborda en cada escena, la película ofrece un viaje encantador a través de la locura y la redención, demostrando que, a veces, las maldiciones pueden resultar en las bendiciones más inesperadas.