En la París contemporánea, un director de orquesta ruso, Andrei Filipov, que en su juventud fue un prodigio, se ha visto reducido a ser el limpiador de un famoso teatro. Hace años, fue despedido del Gran Teatro Bolshói por permitir que sus músicos, en su mayoría judíos, tocaran en un homenaje a sus raíces. Sí, es una historia de tragedia y orgullo. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando recibe una invitación para que la misma orquesta que él dirigió décadas atrás se presente en el Teatro de Châtelet. Con la oportunidad de revivir su antiguo sueño y redimirse, Andrei decide reunir a sus viejos compañeros, y lo que comienza como una locura se transforma en una búsqueda llena de esperanzas y melodías.
La historia se complica cuando, en un giro del destino, también se cruza con Anne, una talentosa violinista que se convierte en catalizador de la trama. A medida que los ensayos avanzan, la banda se enfrenta a sus propios demonios y a las barreras del pasado. Entre risas y lágrimas, el reencuentro de estos músicos clandestinos se convierte en un acto de resistencia y reivindicación. Con música que llena el aire y emociones que estallan, la película explora temas de amistad, amor, y la capacidad del arte para sanar. No solo es un viaje hacia la redención, sino también una celebración del poder de la música para unir corazones y almas que habían estado separados demasiado tiempo.