En un pequeño pueblo de Alabama, Edward Bloom es un hombre cuya vida está marcada por historias fantásticas y relatos épicos. Desde su juventud, Edward ha vivido rodeado de leyendas y aventuras que parecen sacadas de un cuento de hadas, desde conocer a una sirena mística hasta enfrentarse a un gigante bondadoso. Sin embargo, a medida que se acerca su muerte, su hijo Will, quien siempre ha tenido una relación complicada con él, intenta comprender la verdad detrás de estas exageradas narraciones.
Will no puede evitar sentir que su padre ha estado más ocupado construyendo un mundo de fantasía que forjando una conexión real con él. A medida que se sumerge en las historias de Edward, descubrimos cómo los relatos surrealistas están entrelazados con momentos significativos de su vida, revelando tanto alegría como tristeza. La narrativa nos lleva de la mano a través del tiempo, entrelazando el presente con el pasado, en un viaje que muestra cómo las historias pueden ser una forma de amor y un intento de dejar un legado.
Mientras Will desentraña la verdad sobre su padre, se da cuenta de que cada historia, por fantástica que sea, alberga una chispa de realidad. Al final, lo que parecía ser solo una serie de cuentos extravagantes termina sirviendo como un recordatorio de la belleza de la vida y la importancia de aceptar tanto la realidad como la fantasía en la búsqueda de entender y honrar a aquellos que amamos.