La historia sigue a un hombre de mediana edad, Badii, que se encuentra en una profunda crisis existencial. Cansado de la vida y sin dirección, decide suicidarse. Badii recorre las colinas de Teherán en busca de un lugar ideal para llevar a cabo su trágica decisión, pero en su camino, se topa con diversas personas que le ofrecen perspectivas inesperadas sobre la vida y la muerte.
Mientras conversa con un joven soldado, un agricultor y una mujer que se dedica a la recolección de espinas, Badii se ve forzado a reflexionar sobre el valor de la vida y las conexiones humanas. Cada encuentro representa una oportunidad para explorar sus propios miedos, deseos y arrepentimientos. A través de conversaciones íntimas y introspectivas, la película desnuda las luchas internas de Badii, poniendo de manifiesto su lucha entre la desesperación y la esperanza.
El paisaje cinematográfico, junto con la narrativa poética, captura la esencia del desasosiego en la vida moderna. A medida que Badii se adentra más en su búsqueda, se convierte en un espejo de todos aquellos que se sienten atrapados en un mundo que parece carecer de sentido. La historia culmina en un clímax emocional que plantea preguntas sobre el propósito de la vida, el amor y la trascendencia, desafiando al espectador a confrontar sus propias concepciones de la felicidad y el sufrimiento. La película es un viaje visual y filosófico que deja una huella duradera en el alma.