En un pintoresco pueblo galés durante la Primera Guerra Mundial, la calma de la vida rural se ve interrumpida cuando dos cartógrafos británicos llegan para medir la altitud de un montículo local. Los habitantes del lugar, orgullosos de su pequeña elevación, se ven sacudidos cuando descubren que, según las medidas de los cartógrafos, su montículo no es más que una colina, lo que significa que su orgullo y nombre como pueblo "montañés" están en grave peligro.
El carismático líder del pueblo, un pastoreo de espíritu indomable, decide tomar acción. Con la ayuda de sus vecinos, se embarcan en una misión para añadir los centímetros faltantes al montículo, sin importar lo que cueste. En medio de esta absurda pero entrañable conspiración, se producen encuentros amorosos, rivalidades y, sobre todo, un profundo sentido de comunidad. Mientras los cartógrafos se quedan atrapados en el encantador, aunque extraño, estilo de vida del pueblo, uno de ellos comienza a cuestionarse si la realidad de la altitud realmente importa más que el sentido de pertenencia y orgullo que la gente siente por su hogar.
A través de una mezcla de humor y ternura, la historia nos lleva a explorar temas como la identidad, el orgullo cultural y la importancia de las pequeñas cosas. En un mundo donde la guerra acecha en el horizonte, los lazos que unen a la comunidad se convierten en un refugio, mostrando que a veces, la verdadera altura se mide en el corazón y no en los pies.