En una pequeña y tranquila ciudad, una joven madre, cuya vida hasta ahora ha estado marcada por la rutina y la monotonía, se ve envuelta en un torbellino de emociones cuando su hija adolescente comienza a cuestionar su relación. A medida que la chica se sumerge en su búsqueda de identidad, empieza a rebelarse contra las normas familiares, lo que lleva a un conflicto generacional que pone a prueba la conexión entre ambas.
Transformando su amor maternal en desesperación, la madre intenta desesperadamente mantener el control sobre la vida de su hija, mientras se enfrenta a las propias inseguridades de su juventud no resuelta. La llegada de un nuevo interés romántico para la madre provoca celos y desencanto, desatando viejas heridas que ambas habían tratado de ignorar. A través de una serie de encuentros y desencuentros, el vínculo entre madre e hija se convierte en un campo de batalla emocional, donde el amor y el dolor se entrelazan.
Con una atmósfera de melancolía y una cinematografía que atrapa la esencia de la juventud, la película explora temas de autoaceptación, responsabilidad y las complicadas capas del amor familiar. A medida que la tormenta emocional se intensifica, ambas mujeres deben decidir si están dispuestas a luchar por su relación o si, por el contrario, es hora de dejarse ir. En última instancia, se enfrentan a una elección que podría definir el resto de sus vidas.