Un joven fotógrafo afroamericano, Chris, se siente emocionado pero nervioso por conocer a los padres de su novia blanca, Rose. Al llegar a la casa de campo, se encuentra con un ambiente extraño y hasta un poco incómodo, donde lo que parece ser un simple fin de semana familiar se torna en algo inquietante. Mientras Chris intenta encajar en esta peculiar familia, empieza a notar comportamientos raros en los demás miembros de la comunidad, especialmente en los empleados negros de la finca, que parecen estar bajo un hechizo de servilismo inquietante.
A medida que avanza la visita, Chris descubre secretos oscuros que giran en torno a una extraña dinámica racial. Las interacciones que inicialmente parecían inofensivas se convierten en un juego de tensión donde él es el único que parece ver lo que realmente sucede. Con el tiempo, la atmósfera se torna cada vez más opresiva y surrealista, llevándolo a cuestionar todo, desde la lealtad de Rose hasta la verdadera naturaleza de la familia.
Cuando finalmente desentraña el horror que se oculta tras la fachada amistosa, Chris se encuentra atrapado en una pesadilla donde su vida está en juego. Esta combinación de terror psicológico y crítica social ofrece una visión escalofriante sobre las complejidades de raza, identidad y la manipulación, llevando al espectador a un viaje memorable que deja huella mucho después de que los créditos han rodado.