En una atmósfera opresiva y llena de tensión, un grupo de intrusos se cuela en la vida de Anna, una joven que enfrenta sus propios demonios. Anna, quien sufre de una condición que le impide distinguir entre la realidad y sus pesadillas, está lidiando con la tristeza causada por la abrumadora ausencia de su madre. En medio de esta lucha interna, se convierte en el blanco de un peligroso trío de criminales que están decididos a despojarla de lo poco que le queda.
Mientras la noche avanza, la línea entre el sueño y la vigilia se desdibuja, llevando a Anna a un viaje surrealista y aterrador. Sus recuerdos y miedos emergen de las sombras para confrontarla, amplificando la tensión por la que está pasando. Los intrusos, cada vez más violentos y desesperados, intentan forzarla a revelar los secretos que guarda, pero Anna está lista para luchar. A medida que se desarrollan los eventos, no sólo se enfrenta a sus amenazantes atacantes, sino también a los fantasmas de su pasado que la atormentan. La película juega con la percepción del miedo, llevándonos a un clímax en el que la verdadera naturaleza de la intrusión se revela. Con un diseño de producción inquietante y giros inesperados, cada minuto cuenta en esta experiencia palpitante que nos recuerda lo vulnerables que podemos ser ante lo desconocido y cómo, a veces, los mayores monstruos residen en nuestra mente.