En una vibrante y caótica Londres, un grupo de amigos, liderados por el astuto Eddie, se embarca en un arriesgado juego de apuestas ilegales que se vuelve un auténtico desastre. Después de perder una considerable suma de dinero en una partida de poker, el cuarteto se encuentra en la deuda con un temible gánster, lo que los lleva a un punto crítico. Sin alternativas, deciden recuperar lo perdido con un plan audaz: robar a sus vecinos, una banda de criminales que ha planeado un golpe propio.
En medio del torbellino, los amigos se ven envueltos en una serie de enredos hilarantes y sangrientos. Cada decisión que toman parece complicar aún más las cosas, llevando a una espiral de eventos que involucra a un grupo de delincuentes, un par de escopetas muy buscadas, un misterioso traficante de drogas y una serie de personajes excéntricos que parecen traerse a sí mismos más problemas.
Mientras las líneas entre la amistad y el crimen se difuminan, la tensión aumenta y cada paso que dan los empuja hacia un enfrentamiento inevitable. Con diálogos ingeniosos y un estilo visual distintivo, la trama se despliega como una máquina bien engrasada, donde los giros inesperados y las situaciones absurdas mantienen al espectador al borde del asiento. Al final, todos deben aprender que en el juego del crimen, las cosas no siempre salen como se planean, y la lealtad puede tener un precio muy alto.