En una mansión gótica que parece estar hecha de sombras y secretos, un joven llega a visitar a su amigo de la infancia, Roderick Usher, quien vive con su hermana Madeline. La atmósfera es oscura y opresiva, con un aire de decadencia palpable. Roderick, atormentado por una extraña enfermedad y una creciente locura, comparte con su amigo la historia de su familia y el legado maldito que ha caído sobre ellos. La mansión, un personaje en sí misma, es el reflejo de la mente perturbada de Roderick; sus paredes parecen susurrar los horrores del pasado.
A medida que los días pasan, el protagonista se encuentra atrapado en una espiral de locura y desesperación, mientras Madeline, quien sufre de una misteriosa enfermedad, se convierte en el foco del tormento emocional de Roderick. Los fenómenos sobrenaturales comienzan a manifestarse, y el amigo se da cuenta de que la historia familiar de los Usher está entrelazada con fuerzas oscuras que van más allá de la comprensión humana. En una noche fatídica, la línea entre la realidad y la locura se desdibuja, y la mansión cobra vida, revelando secretos que desafían la lógica.
Con un desenlace impactante que mezcla lo psicológico con lo sobrenatural, el joven queda atrapado en un ciclo de terror, enfrentándose a la inevitable caída de la familia Usher y a su propia salud mental, en esta inquietante exploración de la vida, la muerte y la locura.