En la trama de esta hilarante comedia francesa, seguimos a los hermanos Farès y su inseparable amigo, el torpe e ineficaz policía, mientras intentan resolver una serie de asesinatos misteriosos que han comenzado a sacudir el Festival de Cine de Cannes. Todo empieza cuando un famoso director de cine muestra su última película, un thriller de terror que parece tener mucho menos drama que la vida real. De repente, actores y críticos empiezan a aparecer muertos de formas bastante absurdas y ridículas, creando un caos que amenaza con arruinar la prestigiosa celebración del cine.
Nuestros protagonistas se ven envueltos en una serie de situaciones cómicas mientras intentan seguir pistas, pero lo que debería ser una investigación seria se convierte en un desfile de gags visuales, malentendidos y un humor absurdamente ingenioso. Con cada tropiezo, se van descubriendo giros inesperados relacionados con la producción de la película. Al final, el clímax llega con un desenlace lleno de sorpresas, donde la frontera entre el cine y la realidad se vuelve completamente difusa.
Esta película es una auténtica sátira del mundo del cine, repleta de momentos icónicos y diálogos memorables que han perdurado en la cultura popular. La combinación de humor absurdo y una crítica mordaz a la industria del cine la convierten en un clásico atemporal, ideal para los amantes de las comedias inteligentes y algo surrealistas.