En un tranquilo pueblo de Texas, un hombre, mientras recuerda su pasado, se convierte en el hilo conductor de una historia perturbadora que explora la delgada línea entre la fe y la locura. Su vida da un giro inesperado cuando su padre, un hombre devoto y con una moral férrea, manifiesta un extraño mensaje divino: tiene la misión de eliminar a aquellos que considera demonios disfrazados como personas. Lo que comienza como confusión para el joven se transforma en un apocalipsis personal cuando su padre se obsesiona con esta misión divina y lo involucra en actos atroces.
A medida que la historia avanza, la relación entre padre e hijo se desgasta, y el niño se debate entre la lealtad familiar y la creciente inquietud sobre la cordura de su padre. La tensión se intensifica cuando el joven se enfrenta a sus propios demonios: la duda sobre lo que es correcto y lo que es un simple fanatismo. La película nos mantiene al borde del asiento, jugando con los conceptos de religión, locura y la dualidad del bien y del mal.
El narrador, años después, trata de desentrañar la locura que lo rodeó, mientras se encuentra atrapado entre los recuerdos de su infancia y una terrible realidad que amenaza con desbordarse. A medida que se revelan oscuros secretos, la línea entre la fe y la locura se vuelve cada vez más difusa, llevando al espectador a cuestionar quiénes son realmente los demonios en la historia.