En un bullicioso estudio de abogados, un joven y ambicioso abogado, interpretado magistralmente por una estrella de la época, lucha por abrirse camino en un mundo lleno de corrupción y engaños. Todo comienza cuando un inocente pero desafortunado cliente es acusado de un crimen que no cometió. El protagonista, impulsado por su deseo de justicia y su creciente sentido de ética, decide tomar el caso, a pesar de las presiones de sus superiores y las amenazas de poderosos intereses que quieren silenciar la verdad.
Con la ayuda de su perspicaz secretaria, quien le da un toque de humor y humanidad, nuestro héroe se adentra en una intrincada red de traiciones y secretos. A medida que desentraña la complicada trama tras el crimen, se enfrenta a dilemas morales que lo obligan a cuestionar su propia integridad y el sistema legal en el que ha puesto su fe. Entre giros inesperados y momentos de tensión, el joven abogado deberá aprender a lidiar no solo con las leyes del país, sino también con las del corazón.
La película no solo captura la lucha entre el bien y el mal en la sala del tribunal, sino que también explora las relaciones humanas y la búsqueda de la verdad en un ambiente hostil y lleno de desafíos. Con un finale impactante que dejará a la audiencia reflexionando sobre el poder de la justicia, esta joya del cine de los años 30 es un recordatorio de que, a pesar de las adversidades, siempre hay lugar para la esperanza.