En el Londres de los años 80, un poderoso gánster llamado Harold Shand está al borde de cerrar un lucrativo trato con inversores estadounidenses para desarrollar un muelle. Con una ambición desmedida y una visión clara del futuro, Harold parece tener todo bajo control. Sin embargo, su mundo se desmorona cuando una serie de ataques violentos y misteriosos comienzan a afectar su imperio del crimen. Lo que comienza como una jornada de negocios se torna en una desesperada búsqueda de respuestas y venganza.
A medida que los ataques se multiplican, Harold, en su intento de mantener el control, se enfrenta no solo a sus enemigos criminales, sino también a la traición y la desconfianza de quienes lo rodean. Todo esto lo lleva a tener que lidiar con su propia mortalidad y las realidades cambiantes de una Londres que evoluciona rápidamente. Con su emblemático y frío estilo, Harold busca desentrañar la red de conspiraciones que lo rodean, pero pronto descubre que el enemigo puede estar más cerca de lo que pensaba.
La tensión aumenta con cada escena, y el espectador se encuentra inmerso en un mundo de traiciones y decisiones difíciles. Sin duda, el legado de Harold estará marcado por la violencia y la ambición desmesurada, haciendo que esta historia sea un retrato escalofriante de lo que significa ser un rey en un mundo que no tiene miedo de derrocarlo. El destino de Harold se convierte en un juego de ajedrez donde cada movimiento puede ser el último.