En un mundo donde la violencia y la corrupción son moneda corriente, un valiente oficial de policía de Nueva York se enfrenta a la peor pesadilla de su carrera. Tras una serie de brutales crímenes que dejan la ciudad sumida en el miedo, se descubre que un poderoso cartel de criminales tiene su mano metida en cada rincón oscuro. Pero este poli no es del tipo que se rinde fácilmente. Avocado a su propio código de ética, se lanza a una investigación desenfrenada que lo lleva a descubrir un oscuro entramado de traiciones y encubrimientos que involucra a sus propios compañeros.
A medida que se adentra más en el caso, la línea entre el bien y el mal se difumina. Los enfrentamientos con los criminales se vuelven cada vez más intensos, poniendo en jaque no solo su vida, sino también la de quienes le rodean. Con un estilo visual crudo y una narrativa cargada de adrenalina, este thriller policíaco transporta al espectador a un ambiente oscuro y tenso, donde la lealtad se enfrenta a la traición y cada decisión tiene consecuencias letales.
Con un elenco impresionante y una dirección que capta la esencia de la era, el filme no solo garantiza acción sin pausa, sino que también nos invita a reflexionar sobre la moralidad en un mundo implacable. Al final, nuestro protagonista se da cuenta de que, para restaurar el orden y la justicia, a veces es necesario cruzar líneas que parecían impensables.