En un mundo donde la juventud se enfrenta a la desilusión y la falta de oportunidades, un joven rebelde emerge como un ícono de la turbulenta subcultura británica de los años 80. Con su chaqueta de cuero y su actitud desafiante, este chico, quien vive en un hogar de cuidado y ha sido criado en un sistema que lo ha marginado, representa las frustraciones y el hastío de una generación perdida. A medida que navega por las calles de Londres, se siente atraído por un grupo de skinheads que desafían las normas sociales y se entregan a la violencia como forma de expresión.
Sin embargo, su vida no es solo un viaje de autodescubrimiento; las tensiones con la autoridad y su incapacidad para encontrar su lugar en la sociedad lo llevan a frecuentes enfrentamientos con la policía y con sus propios demonios internos. El joven se enfrenta a diversas experiencias que van desde la camaradería hasta la traición, explorando la familia, la lealtad y el aislamiento en un entorno hostil. Con una dirección cruda y directa, la película ofrece una mirada sin filtros a la cultura juvenil de la época, reflejando el descontento social y la búsqueda de identidad en un mundo caótico. A lo largo de su travesía, se cuestiona si la rebeldía es realmente la solución o solo una vía de escape a un futuro incierto. Este retrato visceral es un recordatorio del poder y el peligro de la juventud descontenta.