En un mundo donde la juventud se enfrenta a la desilusión y la falta de oportunidades, un joven rebelde emerge como un ícono de la turbulenta subcultura británica de los años 80. Con su chaqueta de cuero y su actitud desafiante, este chico, quien vive en un hogar de cuidado y ha sido criado en un sistema que lo ha marginado, representa las frustraciones y el hastío de una generación perdida. A medida que navega por las calles de Londres, se siente atraído por un grupo de skinheads que desafían las normas sociales y se entregan a la violencia como forma de expresión.