En esta divertida comedia de los años 80, seguimos la vida de Mollie, una joven madre soltera que está dando los primeros pasos en la complicada aventura de criar a su recién nacido, Mikey. La trama se vuelve aún más interesante cuando descubrimos que los pensamientos de Mikey no solo son adorables, sino que, gracias a los encantos del cine, pueden ser escuchados por el público. A medida que la historia avanza, el pequeño Mikey se convierte en el narrador de sus propias aventuras, contándonos lo que realmente piensa sobre el mundo que lo rodea.
Mollie, tratándose de equilibrar su vida laboral con la maternidad, atraviesa un mar de situaciones cómicas, desde interacciones incómodas con su madre hasta sus intentos de salir a citas. Sin embargo, su vida da un giro inesperado cuando conoce a James, un taxista rudo pero de buen corazón, que termina convirtiéndose en el interés romántico que no esperaba. Mientras Mollie se siente atraída por él, Mikey tiene sus propias opiniones sobre la relación de su madre y no duda en compartirlas con su peculiar sentido del humor.
Entre desventuras y momentos tiernos, la película explora los altibajos de formar una familia en circunstancias inesperadas. Con un guion lleno de risas y reflexión sobre la maternidad y el amor, se convierte en un clásico atemporal que resonará con cualquiera que haya estado en la montaña rusa emocional de ser padre, madre o simplemente enamorado.