En un pueblo olvidado de Nebraska, un anciano llamado Woody Grant recibe una carta que le informa sobre un supuesto premio de un millón de dólares, que le ha ganado en un sorteo. Convencido de que debe reclamar su fortuna, Woody, aunque un poco afectado por los estragos de la edad, decide emprender un viaje a pie hacia el lugar donde debe recoger su dinero. Su familia, escéptica y preocupada por su estado mental, no le toma en serio, pero su hijo David, atrapado en una vida rutinaria y cargado de una extraña necesidad de conectar con su padre, decide acompañarlo en esta travesía.
A lo largo del viaje, ambos hombres exploran la vasta y desolada belleza de la región, mientras se enfrentan a recuerdos del pasado y a la complicada dinámica familiar. Conforme avanzan por el camino, se detienen en la pequeña ciudad natal de Woody, donde se reencuentran con viejos conocidos, amigos y enemigos, lo que saca a la luz secretos familiares y rivalidades ocultas.
La historia raspa la superficie de la paternidad y la búsqueda de un sentido de identidad, con un humor entrañable y una dosis de melancolía. Con la fotografía en blanco y negro que acentúa la desolación de su entorno y actuaciones memorables, particularmente la de Bruce Dern como Woody, la película ofrece un vistazo a las complejidades de las relaciones humanas, la esperanza y las pequeñas victorias en la vida. Al final, se nos recuerda que, a veces, el verdadero premio es simplemente el viaje compartido.