Natalie es una arquitecta de Nueva York que lleva una vida bastante gris y desilusionada con el amor. Mientras lucha por imponerse en un mundo dominado por los clichés románticos, su vida da un giro inesperado tras un accidente que la deja inconsciente. Al despertar, se encuentra atrapada en un mundo alternativo que parece sacado de una comedia romántica clásica. Todo a su alrededor es brillante, lleno de colores vibrantes, y la gente parece actuar como si estuviera en una película: flirteos constantes, marcos de ensueño y el típico “príncipe azul” que aparece de la nada.
Lo curioso es que no solo todo es irreal, sino que ella también empieza a recibir la atención de un encantador cliente, interpretado por un guapo actor, que se siente irresistiblemente atraído hacia ella. Sin embargo, Natalie pronto se da cuenta de que este nuevo mundo tiene sus propios clichés y obstáculos. Con la ayuda de su mejor amiga, intenta navegar por esta nueva realidad mientras cuestiona lo que realmente quiere: un amor de película o la autenticidad de un romance real. Al final, debe enfrentar sus miedos y estereotipos sobre el amor, eligiendo entre un final feliz de cuento de hadas o la sincera conexión que siempre ha deseado. En esta divertida y chispeante propuesta, la película nos invita a reflexionar sobre las expectativas del amor en la vida real y cómo éstas pueden ser mucho más complicadas de lo que parecen.