En un barrio de Nueva Zelanda, la vida de una familia maorí está marcada por la violencia y la lucha constante por la supervivencia. Beth, una madre fuerte y resiliente, se enfrenta al abismo de una relación destructiva con su esposo, Jake, un hombre que lucha con su propia ira y una historia de abuso que se ha vuelto un ciclo interminable. A medida que la violencia en el hogar se intensifica, los hijos de Beth lidian con sus demonios internos y las consecuencias de un entorno tóxico. Tū, el hijo mayor, se siente atrapado entre la lealtad a su padre y el deseo de proteger a su madre y sus hermanos.
Con un trasfondo que examina las dificultades de la identidad cultural y la pérdida de las tradiciones, la película profundiza en la complejidad de ser una familia en crisis. Mientras los pequeños enfrentan el dolor y la frustración, Beth lucha por mantener a flote la esperanza y la dignidad, buscando maneras de escapar de un ciclo que parece destinado a repetirse. La historia se convierte en un poderoso retrato de la lucha por la redención personal y la búsqueda de la paz en medio del caos desgarrador.
La trama te lleva a través de momentos intensos, cargados de emociones, que reflejan las luchas de una comunidad y la resiliencia de quienes, a pesar de las adversidades, intentan salvarse a sí mismos y a los que aman.