En esta divertida comedia soviética de los años 60, seguimos las disparatadas aventuras de un joven y torpe estudiante llamado Shurik, quien se encuentra en medio de un torbellino de situaciones cómicas. Shurik es un chico ingenioso y soñador que se embarca en diferentes misiones a lo largo de la película, desde el intento de ayudar a una pareja en apuros hasta enfrentar a singulares personajes, como un ladrón de poca monta o un grupo de mafiosos ineficaces.
La historia se divide en tres episodios, donde cada segmento presenta retos únicos y, a menudo, absurdos que permiten brillar la creatividad y el ingenio de Shurik. En el primero, intenta recuperar un objeto robado, mientras que en el segundo, tiene que lidiar con unos inusuales pretendientes que buscan ganar el corazón de la chica que le gusta. El último episodio lo lleva a participar en un elaborado plan para desmantelar un engaño en una picante historia de amor.
A pesar de los constantes tropiezos y malentendidos, la buena onda y eloptimismo de Shurik son contagiosos. Con un humor que combina ingenio, payasadas físicas y un toque de crítica social, la película es un reflejo del espíritu soviético de la época, donde el ingenio humano se enfrenta a las adversidades con una sonrisa. Con cada enredo, Shurik demuestra que la amistad y la astucia son clave para enfrentar cualquier desafío. Ideal para los amantes de las comedias clásicas, esta película sigue sacando risas a generaciones, incluso después de más de medio siglo.