En el bullicioso y vibrante París del siglo XVIII, conocemos a Jean-Baptiste Grenouille, un joven huérfano con un sentido del olfato extraordinariamente agudo. Desde su infancia, Grenouille vive en la miseria, pero su don le permite percibir los aromas de una manera que pocos pueden imaginar. A medida que crece, se obsesiona con la idea de crear el perfume perfecto, algo que lo haga destacar en un mundo que lo considera insignificante.
Al adentrarse en el universo de la perfumería, se convierte en aprendiz de un maestro perfumista, donde comienza a experimentar con diferentes esencias. Sin embargo, su ambición crece al mismo ritmo que su locura. Para capturar la fragancia ideal, Grenouille se embarca en una espantosa travesía que lo lleva a cometer una serie de asesinatos, buscando las notas perfectas de los aromas de jóvenes vírgenes.
A medida que avanza su obsesión, su talento lo lleva a convertirse en el perfumista más aclamado de París, pero también lo sumerge en un mundo de oscuridad y desesperación. Su historia plantea preguntas inquietantes sobre la naturaleza de la belleza y la obsesión, así como las profundidades a las que puede descender un ser humano seducido por su propia ambición desmedida. Entre la fragancia y la pestilencia, los límites de la moralidad se desdibujan, llevando al protagonista a un destino tan sublime como trágico.