En un mundo donde la provocación y la transgresión se combinan en una explosión de colores brillantes, la trama se centra en Divine, un icónico drag queen y glamorosa figura de la cultura underground, quien se esfuerza por mantener el título de "la persona más inmoral del mundo". Divine reina en una pequeña casa en Maryland con su peculiar familia, un grupo de marginados y excéntricos que desafían todas las normas sociales. La atmósfera es intensa y caótica, repleta de situaciones absurdas y episodios de pura locura que desafían la lógica y el sentido común.
Todo cambia cuando otra familia, los Marble, liderada por la ambiciosa y despiadada Connie, decide despojar a Divine de su título. Este choque de extravagancias se desata en una feroz competencia por la supremacía moral y la locura, y lo que comienza como una lucha por el estatus se transforma en una serie de actos cada vez más impactantes y subversivos. A medida que el conflicto entre las dos familias se intensifica, los límites del arte, el deseo y la provocación son llevados al extremo.
Con un crudo enfoque en la estética del camp y lo grotesco, la película se convierte en un fenómeno que desafía las convenciones del cine mainstream y explora los límites de la libertad de expresión. Lo que se presenta es más que solo una historia; es un grito de rebelión que deja al espectador atónito y reflexionando sobre las nociones de moralidad y tabú en una sociedad que a menudo se aferra a sus normas.